Guía · Por Ekaitz Labaien · Publicado en octubre de 2026

Coche eléctrico o de gasolina: cuál sale más barato al año (2026)

El concesionario te dice que el eléctrico «se paga solo» con lo que ahorras en gasolina. Tu cuñado te dice que es una ruina. Los dos tienen parte de razón, porque la respuesta depende de tres cosas muy concretas: cuántos kilómetros haces, dónde vas a cargar y cuánto más te cuesta comprarlo. He hecho las cuentas completas, con combustible, mantenimiento, impuestos y seguro, para que sepas en cuántos años recuperas la diferencia en tu caso, o si no la recuperas nunca.

Comparar un coche eléctrico con uno de gasolina mirando solo el precio de compra es un error, y mirando solo el combustible también. Lo que de verdad importa es el coste total de tenerlo: lo que pagas al comprarlo, menos lo que te devuelven cuando lo vendes, más todo lo que gastas cada año en moverlo. El eléctrico suele ser más caro al principio y más barato después. La pregunta es si «después» llega antes de que cambies de coche.

Tabla: el coste de uso de cada tipo de coche al año

Concepto (15.000 km/año)GasolinaHíbridoEléctrico
Energía1.395 €1.046 €475 €
Mantenimiento450 €400 €250 €
Impuesto de circulación100 €100 €25 €
Seguro a todo riesgo con franquicia500 €510 €550 €
ITV (media anual)25 €25 €25 €
Total al año2.470 €2.081 €1.325 €

El híbrido de la tabla es un híbrido convencional (el que no se enchufa), con un consumo de 4,5 L/100 km. No incluye el aparcamiento, los peajes ni la depreciación, que dependen mucho de cada caso y que veremos más abajo. La ITV aparece como media anual porque un coche nuevo no pasa la primera hasta los cuatro años y después la pasa cada dos años hasta los diez.

De dónde sale cada cifra

1. La energía: el punto fuerte del eléctrico

Un compacto de gasolina moderno consume en la práctica unos 6 litros cada 100 km. Con 15.000 km al año son 900 litros, que a 1,55 € el litro suman 1.395 €, unos 116 € al mes. Un diésel equivalente, con 5 L/100 km a 1,45 €, se queda en unos 1.090 €.

Un eléctrico del mismo tamaño gasta unos 16 kWh cada 100 km. Hay que sumar alrededor de un 10 % de energía que se pierde al cargar, así que son unos 2.640 kWh al año. Lo que pagues por esa energía depende de dónde la cargues, y aquí está la clave de todo:

Para la tabla he usado una mezcla realista para quien tiene plaza de garaje: el 80 % de la carga en casa por la noche y el 20 % en cargadores rápidos durante los viajes. Eso da 475 €. Por cada 100 km, el eléctrico te cuesta unos 3 € y el de gasolina, más de 9 €.

2. El mantenimiento: menos piezas que se gastan

Un motor eléctrico no lleva aceite, ni filtros de aceite, ni bujías, ni correa de distribución, ni embrague, ni tubo de escape. Además, gran parte de la frenada la hace el propio motor al recuperar energía, así que las pastillas y los discos duran mucho más. A cambio, los eléctricos pesan más y gastan algo antes los neumáticos. En conjunto, la revisión anual de un eléctrico ronda los 250 € frente a los 450 € de un gasolina con su cambio de aceite, filtros y el desgaste de frenos y embrague repartido por año.

La gran duda es la batería. La mayoría de fabricantes la garantizan 8 años o 160.000 km, normalmente con un mínimo del 70 % de su capacidad. Las baterías actuales pierden capacidad poco a poco, no de golpe, y es raro tener que cambiarla dentro de la vida normal del coche. Fuera de garantía, sí sería una avería cara, de varios miles de euros, así que es un punto a mirar si compras un eléctrico de segunda mano con muchos años.

3. Impuestos y aparcamiento

El impuesto de circulación (IVTM) lo fija cada ayuntamiento, y muchos aplican a los eléctricos una bonificación de hasta el 75 %. Para un compacto de gasolina típico son unos 100 € al año; para el eléctrico, unos 25 €. Al comprar, los eléctricos tampoco pagan el impuesto de matriculación, que en un gasolina con emisiones medias es del 4,75 % del precio. Y la etiqueta CERO de la DGT da acceso libre a las zonas de bajas emisiones y, en algunas ciudades, aparcamiento regulado gratis o con descuento: si vives o trabajas en el centro de Madrid o Barcelona, eso puede valer más que todo el ahorro en combustible.

4. El seguro: aquí gana la gasolina

Asegurar un eléctrico suele costar un poco más, porque el coche vale más y las reparaciones de carrocería con batería son más caras. La diferencia habitual está entre un 5 % y un 15 %. En la tabla, 50 € más al año. Compara siempre varias aseguradoras: con el mismo coche y el mismo conductor, la diferencia entre la más cara y la más barata puede superar los 300 €.

La diferencia de precio: lo que lo decide todo

Con 15.000 km al año, el eléctrico te ahorra unos 1.145 € al año en uso. Si un compacto de gasolina cuesta 22.000 € y su versión eléctrica 30.000 €, hay que recuperar 8.000 €. A 1.145 € al año, eso son unos 7 años. Pero ese número cambia mucho con los kilómetros:

Kilómetros al añoAhorro anual del eléctricoAños para recuperar 8.000 €
8.000 km715 €11 años
15.000 km1.145 €7 años
25.000 km1.760 €4,5 años
40.000 km2.675 €3 años

Si cargas casi siempre en casa en horas valle, el ahorro sube unos 200 € al año más y los plazos se acortan. Si hay alguna ayuda pública a la compra vigente en tu comunidad cuando compres, réstala de la diferencia de precio: con 4.000 € de ayuda, los 7 años se quedan en 3 o 4. Las ayudas y las deducciones en el IRPF cambian casi cada año, así que compruébalas en la web del IDAE o de tu comunidad antes de decidir, y nunca cuentes con un dinero que todavía no te han concedido.

Falta un dato que nadie sabe con certeza: cuánto valdrá cada coche al venderlo. Los eléctricos de primeras generaciones se devaluaron rápido porque cada año salían modelos con más autonomía. Eso se está estabilizando, pero sigue siendo el mayor riesgo de la cuenta. Si piensas quedarte el coche diez años o más, importa menos; si lo cambias cada cuatro, importa mucho.

El caso en el que el eléctrico no compensa

Si vives en un piso sin plaza de garaje y vas a depender de cargadores públicos rápidos, el coste de la energía se acerca al de la gasolina: unos 1.320 € al año frente a 1.395 €. El ahorro total se reduce a unos 300 € al año, que no recuperan nunca 8.000 € de diferencia. Además, perderás tiempo en cada carga. En ese caso tiene más sentido un híbrido convencional, que no necesita enchufe y gasta en torno a un 25 % menos que un gasolina en ciudad.

La excepción son los cargadores lentos de la calle o del trabajo con precios bajos, o una empresa que te deja cargar gratis: con eso, el eléctrico vuelve a salir muy a cuenta aunque no tengas garaje.

¿Y el híbrido enchufable? Solo compensa si lo enchufas de verdad todos los días y tus trayectos diarios caben en su autonomía eléctrica (normalmente entre 40 y 80 km). Si casi nunca lo cargas, llevas una batería pesada de paseo y gastas tanto o más que un gasolina normal, y además suele ser bastante más caro de comprar.

Cuánto cuesta poner un cargador en casa

Puedes cargar en un enchufe normal, pero es lento: unos 10-12 km de autonomía por hora, suficiente si haces 40 km al día y el coche duerme 8 horas enchufado. Para algo más cómodo necesitas un punto de recarga de pared (wallbox) de 7,4 kW, que carga entre 35 y 45 km por hora. Instalado en una vivienda unifamiliar ronda los 800-1.200 €; en un garaje comunitario, con la línea desde tu contador hasta tu plaza, puede subir a 1.200-2.500 € según la distancia. No necesitas el permiso de la comunidad de vecinos, solo comunicárselo por escrito, aunque tú pagas la instalación. Suma ese coste a la diferencia de precio del coche al hacer tus cuentas.

Revisa también la potencia contratada. Si cargas por la noche, normalmente no hace falta subirla, porque a esas horas no tienes el horno ni la lavadora encendidos, y muchas compañías permiten contratar más potencia solo en el periodo valle por muy poco dinero.

Calcula lo que te cuesta moverte

¿Cuánto gastas en gasolina a la semana? Mételo en la calculadora de Coincuro (por ejemplo, 27 € por depósito, una vez por semana) y verás lo que supone al año y en cinco años. Así sabrás cuánto podrías ahorrar con otro coche, o usando menos el que tienes.

Calcular mi gasto

Cómo decidir en cinco preguntas

  1. ¿Cuántos kilómetros haces al año? Mira la última ITV o las revisiones: el kilometraje está ahí. Por debajo de 8.000 km, el eléctrico nuevo rara vez compensa solo por dinero.
  2. ¿Puedes cargar en casa o en el trabajo? Si la respuesta es no, la mayor parte del ahorro desaparece.
  3. ¿Cuánto más cuesta exactamente? Compara el mismo tamaño y equipamiento, con el precio final y no el de la publicidad, que a menudo ya resta ayudas o exige financiar con la marca.
  4. ¿Cuántos años te lo vas a quedar? Cuantos más años, más ahorro acumulas y menos pesa la depreciación.
  5. ¿Haces muchos viajes largos? Con 400 km de autonomía real y cargadores rápidos en autovía es perfectamente posible, pero cada parada larga será de 20-30 minutos y los kWh de la autovía son los más caros.

Si tus respuestas son «muchos kilómetros, garaje y quedármelo años», el eléctrico es casi seguro la opción más barata. Si son «pocos kilómetros, sin garaje y lo cambio pronto», quédate con un gasolina o un híbrido. Y si estás en medio, la opción más rentable a menudo es un eléctrico de segunda mano de 3-4 años con la batería revisada: alguien ya se ha comido la mayor parte de la depreciación.

La opción más barata de todas

Antes de cambiar de coche, merece la pena una pregunta incómoda: ¿lo necesitas tanto? Un coche que se usa poco cuesta más de 2.000 € al año entre depreciación, seguro, impuestos, aparcamiento y mantenimiento, aunque apenas lo muevas. Lo explico con números en cuánto cuesta el coche que apenas usas. Y si al final cambias de coche y ahorras en combustible, no dejes que ese dinero se diluya: apártalo cada mes, como explico en cuánto ahorrar al mes según tu sueldo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa?

Un coche eléctrico compacto gasta unos 16 kWh cada 100 km, más un 10 % de pérdidas al cargar. Cargando en casa en horas valle a unos 0,10 € el kWh, recorrer 100 km cuesta alrededor de 1,80 €, y llenar una batería de 60 kWh desde casi vacía, unos 6-7 €. A un precio medio de 0,18 € el kWh, son unos 3,20 € cada 100 km.

¿Cuánto se ahorra al año con un coche eléctrico?

Con 15.000 km al año y cargando sobre todo en casa, un coche eléctrico ahorra unos 920 € en energía frente a uno de gasolina, y alrededor de 1.150 € al año si se suman el mantenimiento, el impuesto de circulación y el seguro. Si se carga solo en cargadores rápidos públicos, el ahorro baja a unos 300 € al año.

¿En cuántos años se amortiza un coche eléctrico?

Depende de los kilómetros y de la diferencia de precio. Si el eléctrico cuesta 8.000 € más que su equivalente de gasolina, con 15.000 km al año se recupera en unos 7 años; con 25.000 km, en unos 4,5 años; y con 8.000 km, en unos 11 años. Las ayudas públicas a la compra, si las hay, acortan mucho esos plazos.

¿Merece la pena un coche eléctrico sin garaje?

Por dinero, normalmente no, salvo que puedas cargar barato o gratis en el trabajo o en cargadores lentos cercanos. Dependiendo de cargadores rápidos, a unos 0,50 € el kWh, la energía cuesta casi lo mismo que la gasolina y el ahorro anual se reduce a unos 300 €, insuficiente para compensar el mayor precio de compra.

¿Cuánto dura la batería de un coche eléctrico?

La mayoría de fabricantes garantizan la batería durante 8 años o 160.000 km, normalmente con al menos un 70 % de su capacidad. Las baterías actuales pierden capacidad de forma gradual y lo habitual es que duren toda la vida útil del coche sin necesidad de cambiarla.

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