Guía · Por Ekaitz Labaien · Actualizado en octubre de 2026

Cómo hacer un presupuesto personal paso a paso

Un presupuesto no es una hoja de castigo para dejar de disfrutar: es simplemente un plan para que tu dinero vaya a donde tú quieres, y no donde se pierde solo. Con cinco pasos sencillos —y sin apps complicadas— puedes tener el control de tus finanzas en menos de una tarde. Te lo explico de forma clara.

La mayoría de la gente no tiene ni idea de en qué se le va el sueldo. No por dejadez, sino porque nadie nos enseña a hacerlo. La ventaja es que hacer un presupuesto básico es mucho más fácil de lo que parece, y el primer mes ya notas la diferencia: dejas de llegar a fin de mes preguntándote "¿dónde ha ido el dinero?".

Paso 1: Calcula tus ingresos netos reales

Empieza por lo que de verdad entra en tu cuenta cada mes, después de impuestos: tu nómina neta, más cualquier ingreso extra estable (alquileres, trabajos secundarios). Si tus ingresos varían, usa la media de los últimos 3-6 meses, tirando siempre por lo bajo. Esta cifra es tu punto de partida.

Paso 2: Lista tus gastos fijos

Son los que se repiten cada mes casi sin cambiar: alquiler o hipoteca, facturas (luz, agua, internet), seguros, transporte, cuotas y suscripciones. Sácalos del extracto del banco, no de memoria. Aquí es donde suelen esconderse suscripciones olvidadas que llevas meses pagando sin usar.

Paso 3: Estima tus gastos variables

Los que cambian según el mes: comida, ocio, ropa, caprichos y —muy importante— los gastos hormiga (café, delivery, snacks). Estos son los más difíciles de ver y los que más se descontrolan. Si no sabes cuánto gastas aquí, anótalo durante un mes: te sorprenderá.

Paso 4: Aplica la regla 50/30/20

Es el marco más sencillo y famoso para repartir tu dinero. Divide tus ingresos netos así:

Categoría%Ejemplo con 1.500 €
Necesidades (vivienda, comida, facturas)50%750 €
Gustos (ocio, caprichos, restaurantes)30%450 €
Ahorro y deudas20%300 €

No es una ley sagrada: si tu alquiler se lleva más del 50%, ajústalo. Lo importante es que el ahorro (ese 20%) sea una categoría fija, no lo que sobra a final de mes. Págate a ti primero.

Paso 5: Revisa y ajusta cada mes

Un presupuesto no es de "hazlo una vez y olvídate". Dedica 15 minutos al mes a comparar lo que planeaste con lo que gastaste de verdad. ¿Te pasaste en ocio? ¿Aparecieron gastos hormiga? Ajusta el mes siguiente. En dos o tres meses tendrás un presupuesto que encaja con tu vida real.

Empieza por los gastos que más se te escapan

Antes de montar todo el presupuesto, calcula cuánto te cuestan tus hábitos con la calculadora de Coincuro. Es la parte más difícil de estimar y la que más rápido te da un "clic" mental.

Calcular mis hábitos

Errores comunes que debes evitar

Un ejemplo completo: presupuesto de una persona con 1.600 € netos

La teoría se entiende mejor con un caso real. Este es el presupuesto de alguien que vive de alquiler en una ciudad mediana:

CategoríaPartidaAl mes
NecesidadesAlquiler de habitación o estudio compartido520 €
NecesidadesLuz, agua, internet y móvil80 €
NecesidadesSupermercado200 €
NecesidadesTransporte público20 €
Total necesidades820 € (51 %)
GustosComer y salir fuera200 €
GustosRopa, ocio y caprichos150 €
GustosSuscripciones y gimnasio60 €
GustosApartado para regalos y vacaciones60 €
Total gustos470 € (29 %)
AhorroFondo de emergencia200 €
AhorroObjetivos a medio plazo110 €
Total ahorro310 € (20 %)

Fíjate en dos detalles. Las vacaciones y los regalos van dentro de «gustos» como un apartado mensual, para que diciembre y agosto no rompan el plan. Y el ahorro se divide en dos: primero el fondo de emergencia; cuando esté completo, esos 200 € pasan a otros objetivos.

Otras reglas si la 50/30/20 no te encaja

La 50/30/20 es un punto de partida, no la única opción. Dependiendo de tu situación, pueden encajarte mejor otras proporciones:

Presupuesto con ingresos irregulares

Si eres autónomo, trabajas por temporadas o cobras comisiones, el presupuesto mensual fijo no funciona tal cual. Lo que sí funciona es separar ingresos y gasto: todo lo que cobras va a una cuenta «colchón», y desde ella te pagas un «sueldo» fijo cada mes, calculado con tus meses más flojos. En los meses buenos el colchón crece; en los malos, te sigue pagando el mismo sueldo. Si eres autónomo, aparta además entre un 20 % y un 30 % de cada factura para el IVA y el IRPF de los trimestres, que no son tuyos aunque estén en tu cuenta.

Qué herramienta usar

La mejor herramienta es la que vas a seguir usando dentro de tres meses. Una hoja de cálculo con una pestaña por mes basta para casi todo el mundo. Muchas aplicaciones de bancos ya clasifican los gastos de forma automática, lo que ahorra trabajo aunque se equivoquen de vez en cuando. Y para los gastos pequeños que se repiten, una app como la de Coincuro te dice cuánto suponen al año y cuánto ahorras si los recortas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la regla 50/30/20?

Un reparto de tus ingresos netos: 50% necesidades, 30% gustos y 20% ahorro y deudas.

¿Cada cuánto reviso el presupuesto?

Una vez al mes. 15 minutos para comparar lo planeado con lo gastado y ajustar.

¿Necesito una app?

No. Una hoja de cálculo o incluso papel valen. Lo que importa es la constancia, no la herramienta.

¿Qué hago si no llego con el 50 % para necesidades?

Usa una proporción adaptada, como 60/30/10 o 70/20/10, y mantén fijo aunque sea un 10 % de ahorro. Revisa también las partidas fijas más grandes (alquiler, seguros, tarifas) antes de recortar en gustos.

¿Cómo hago un presupuesto si mis ingresos son irregulares?

Ingresa todo en una cuenta colchón y págate desde ella un sueldo fijo mensual calculado con tus meses más flojos. Si eres autónomo, aparta un 20-30 % de cada factura para impuestos.

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