El coste real del delivery al mes
Pedir comida a domicilio parece costar lo que marca el plato, pero esa cifra es solo el principio. Cuando sumas envío, gastos de servicio y propina, un pedido "de 14 €" acaba siendo de 24 €. Aquí desmontamos la factura real del delivery y calculamos cuánto se te va al mes y al año, sin dramatismos pero con números.
El delivery es cómodo, y esa comodidad tiene un precio perfectamente legítimo. El problema no es pedir de vez en cuando: es que las apps están diseñadas para que pidas a menudo y para que el coste total quede repartido en varias líneas pequeñas que no miras. Vamos a juntarlas todas.
La factura real de un pedido
Este es el desglose típico de un pedido individual "de 14 €":
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Plato (precio en la app) | 14,00 € |
| Gastos de envío | 2,90 € |
| Gastos de servicio | 2,50 € |
| Propina | 2,00 € |
| Total real | 21,40 € |
Y hay una línea invisible que ni siquiera aparece: el sobreprecio de la carta. Muchos restaurantes suben los precios en las apps un 10–20 % respecto a lo que cobrarían en el local para compensar la comisión de la plataforma. Es decir, ese plato de 14 € quizá cuesta 12 € en el restaurante.
Cuánto suma al mes y al año
Tomando un pedido medio de 22 €, así queda según la frecuencia:
| Frecuencia | Al mes | Al año |
|---|---|---|
| 1 vez/semana | 95 € | 1.144 € |
| 2 veces/semana | 191 € | 2.288 € |
| 3 veces/semana | 286 € | 3.432 € |
Pedir dos veces por semana —algo muy normal— supone más de 2.200 € al año. Es una paga extra entera evaporada en comodidad.
La suscripción de envío gratis que no es gratis
Muchas plataformas ofrecen una suscripción mensual que elimina los gastos de envío. Puede compensar si pides mucho, pero tiene truco: al quitar la fricción del coste de envío, pides más veces. El envío te sale "gratis", pero el gasto total del mes sube porque el freno psicológico desaparece. Si te suscribes, vigila el número de pedidos, no solo el ahorro por pedido.
El mismo plato, hecho en casa
El mismo plato hecho en casa —una pasta, un bowl, unas fajitas— sale por 3–5 € de ingredientes. Frente a los 22 € del pedido, cocinar es entre cuatro y siete veces más barato. No hace falta ser chef: con cuatro recetas rápidas en el repertorio cubres la mayoría de las noches de "no me apetece cocinar".
Cómo pedir menos sin sufrir
- Fija un día de delivery. Convertirlo en un plan concreto (el viernes de peli y comida a domicilio) evita los pedidos impulsivos entre semana.
- Recoge tú el pedido. La mayoría de apps permiten "para recoger" sin gastos de envío ni servicio. Si el restaurante está cerca, te ahorras 5–7 € por pedido.
- Cocina en tandas. Prepara raciones de más el domingo y congélalas. Tu "comida rápida" pasa a estar en el congelador, no en la app.
- Borra la app del móvil. Suena drástico, pero eliminar el acceso de un toque reduce muchísimo los pedidos por aburrimiento.
Ponle número a tu delivery
Registra el delivery como hábito en Coincuro y ve cuánto te ahorras cada semana que cocinas en lugar de pedir. Gratis y sin cuenta.
Empezar gratisPedido para recoger, comida preparada o cocinar: comparativa
Entre el delivery y cocinar desde cero hay opciones intermedias. Coste aproximado de una cena para dos personas:
| Opción | Cena para dos | Una vez por semana al año |
|---|---|---|
| Delivery a domicilio | ~42 € | ~2.180 € |
| Mismo restaurante, pedido para recoger | ~30 € | ~1.560 € |
| Comida preparada del supermercado | ~12 € | ~620 € |
| Pizza congelada + ensalada | ~6 € | ~310 € |
| Cena casera rápida (pasta, tortilla, wok) | ~5 € | ~260 € |
Recoger tú mismo el pedido en el restaurante ya ahorra casi un 30 %, porque desaparecen el envío, la tarifa de servicio y a menudo el sobreprecio de la app (muchos locales tienen una carta más barata para recoger o en su propia web).
Las promociones que te hacen pedir más
Los descuentos de las apps funcionan: por eso existen. Algunos patrones a vigilar:
- «2x1» y «envío gratis desde 15 €»: hacen que el pedido mínimo suba y añadas un postre o una bebida que no ibas a pedir.
- Notificaciones a la hora de cenar: llegan justo cuando tienes hambre y poca energía. Desactivarlas en el móvil reduce mucho los pedidos impulsivos.
- Descuentos de bienvenida y de «te echamos de menos»: están pensados para recuperar a quien estaba pidiendo menos.
- Gamificación: niveles, puntos o rachas que premian pedir a menudo.
Un descuento del 30 % en un pedido que no ibas a hacer no es un ahorro: es un gasto con rebaja.
Cuánto se tira la comida del delivery
Las raciones de delivery suelen ser grandes y muchas se quedan a medias. Si guardas lo que sobra y lo comes al día siguiente, el pedido rinde más; si acaba en la basura, el coste real por comida aprovechada sube. Pedir un plato menos de lo que crees necesitar para dos personas suele ser suficiente y recorta unos 8-10 € por pedido.
Un mes de prueba: de 8 pedidos a 4
Si pides dos veces por semana, prueba a reducir a una durante un mes, sustituyendo la otra por una «noche de comida rápida en casa» con algo que ya tengas preparado o en el congelador. Con un pedido medio de 22 €, el ahorro es de unos 95 € ese mes y más de 1.100 € al año si lo mantienes. La clave es que la alternativa sea igual de cómoda: si en casa no hay nada listo, el pedido gana.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta pedir comida a domicilio al mes?
Con un pedido medio de 22 € y dos pedidos por semana, unos 191 € al mes (cerca de 2.300 € al año).
¿Por qué el delivery cuesta casi el doble que el plato?
Al precio del plato se le suman envío, gastos de servicio y propina, más el sobreprecio que muchos restaurantes aplican en las apps. Esos extras suman un 40–60 %.
¿Cuánto ahorro cocinando en casa?
Un plato casero equivalente cuesta 3–5 €. Cocinar sale entre cuatro y siete veces más barato que pedir.
¿Es más barato recoger el pedido en el restaurante?
Sí. Al recogerlo te ahorras envío, tarifa de servicio y, a menudo, el sobreprecio de la app: el mismo pedido cuesta en torno a un 30 % menos.
¿Compensa la suscripción de envíos gratis de las apps de delivery?
Solo si pides con mucha frecuencia y no aumentas el número de pedidos. En la práctica, al quitar el coste de envío mucha gente pide más y el gasto total del mes sube.